La organización indígena anunció que, de no cesar las actividades ilegales, las comunidades fortalecerán las acciones de vigilancia y control territorial para proteger la cuenca del río Curaray.
La Federación de Comunidades Nativas del Río Curaray (FECONCU), organización base de ORPIO y AIDESEP, emitió un pronunciamiento público en el que otorga un plazo de 15 días para el retiro voluntario de las personas que realizan actividades de minería ilegal en la cuenca del río Curaray, en la región Loreto.
La decisión responde a la creciente preocupación de las comunidades indígenas por los impactos que la minería ilegal viene generando sobre los ríos, los bosques y los territorios ancestrales, afectando los medios de vida, la biodiversidad y la integridad de los pueblos que habitan esta cuenca amazónica.
En su pronunciamiento, FECONCU señala que quienes desarrollan actividades de minería ilegal deberán retirarse voluntariamente de la cuenca y cesar toda actividad que continúe provocando contaminación y destrucción de los recursos naturales.
Asimismo, la organización anunció que, a partir del 15 de agosto de 2026, las comunidades nativas organizadas fortalecerán las acciones de vigilancia y control comunitario en la cuenca del río Curaray, en coordinación con las autoridades competentes y dentro del marco de la Constitución y las leyes vigentes, con el objetivo de proteger el agua, los peces, los bosques, la flora, la fauna y el ecosistema amazónico.
Exigen respuesta inmediata del Estado
FECONCU también hizo un llamado urgente al Gobierno Central, al Ministerio del Interior, la Policía Nacional del Perú, la Marina de Guerra, el Ejército del Perú, el Ministerio Público, el Gobierno Regional de Loreto y demás instituciones competentes para que adopten acciones inmediatas, permanentes y efectivas frente a la expansión de la minería ilegal en la cuenca del río Curaray.
La federación advirtió que las autoridades no deben intervenir únicamente cuando el daño ambiental ya sea irreversible, sino garantizar una presencia permanente para prevenir nuevas afectaciones a los territorios indígenas.
Defensa del territorio y de la vida
En el documento, FECONCU reafirma el derecho legítimo de las comunidades indígenas a defender sus territorios, sus recursos naturales y su forma de vida mediante acciones organizadas y pacíficas, respetando el marco jurídico vigente.
La organización recuerda que el río Curaray constituye una fuente esencial de agua, alimentación, cultura e identidad para los pueblos indígenas que habitan esta cuenca y reafirma que la defensa del territorio es una responsabilidad colectiva frente a las amenazas que representa la minería ilegal.

