El 20 de octubre del 2026, monitores ambientales indígenas de la comunidad nativa San Pedro de Maypuco en el distrito de Urarinas (Loreto), alertaron sobre un nuevo derrame de petróleo ocurrido a la altura del kilómetro 15 del tramo I del Oleoducto Norperuano.
El Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) llegó a la zona el 24 de octubre para realizar las acciones de contingencia y supervisión correspondiente. Sin embargo, hasta el momento no se ha determinado la cantidad exacta de crudo vertido.
Este no es un hecho aislado: la comunidad San Pedro ha venido sufriendo la afectación a sus fuentes de agua, áreas de pesca, vegetación y espacios de la población, desde hace varios años atrás. En el año 2022, se produjo un derrame en el mismo punto, comprometiendo las quebradas Sapuchal y Huapapa y las cochas Tabacal y Capinurí.
Cabe precisar que la afectación de estos derrames en el km 15 se registra sobre un punto crítico: un sitio impactado priorizado para remediación ambiental por la Junta de Administración del Fondo de Contingencia para la Remediación Ambiental, en el 2019. Sin embargo, debido a dichos derrames, hasta el momento no se ha logrado concretar el proceso de recuperación ambiental del territorio.
La Asociación Cocama de Desarrollo y Conservación San Pablo de Tipishca (ACODECOSPAT) advierte que una de las principales preocupaciones es que las barreras de contención instaladas resultan insuficientes y el crudo se está rebalsando, afectando a la vegetación, las fuentes de agua y alimentación de las familias. La federación ha señalado que tanto Petroperú como el Estado están obligados a responder de inmediato, reactivar los procesos y hacer efectiva la remediación real del territorio, puesto la comunidad no puede seguir pagando el costo de una contaminación perpetua.
Cabe mencionar que, tras 12 años de proceso en el juicio contra PetroPerú por el derrame de más de 7 mil barriles de petróleo cerca del km 20 que afectó directamente a la comunidad nativa San Pedro en noviembre del 2014, en abril de este año, la comunidad nativa San Pedro de Maypuco obtuvo una sentencia favorable para que PetroPerú reconozca la indemnización por el derrame, asimismo la sentencia ordena a Petroperú reconocer 40 años de servidumbre impagas de actividad petrolera en territorio de la comunidad y a actualizar los instrumentos de gestión ambiental del Oleoducto Norperuano con Consulta Previa.
Pese a estos antecedentes, la afectación por la actividad petrolera continúa poniendo en riesgo a los pueblos indígenas, agravando drásticamente las condiciones de vida de la comunidad y del ambiente.