En medio de una profunda crisis política y social, la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP) reafirma, junto a las organizaciones indígenas del país, su compromiso con la defensa de la vida, los territorios y los derechos humanos.
El país se desangra en los territorios y en las ciudades, entre la corrupción, la impunidad y la violencia que golpean al conjunto de la población. La reciente vacancia de la presidenta y la designación de un nuevo mandatario no representan una solución real a la crisis, sino la continuidad de un sistema estructuralmente injusto, que ha normalizado el abandono, la desigualdad y la represión contra la ciudadanía.
Frente a ello, los pueblos indígenas no bajamos la guardia. Desde nuestros territorios, seguimos en resistencia, exigiendo medidas urgentes y transformaciones profundas que garanticen una democracia con justicia, participación y respeto a los derechos colectivos.
La historia nos ha enseñado que solo con organización, memoria y dignidad podremos superar esta crisis. ¡La resistencia continúa!
