Gracias a la incidencia y las múltiples reuniones en Lima, la Federación de Comunidades Nativas de Purús (FECONAPU) logró que la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) programe la realización de vuelos humanitarios para los días 6, 7, 10 y 11 de octubre, permitiendo el retorno de más de 200 comuneros y comuneras de Purús que permanecían varados en la ciudad de Pucallpa desde julio.
Purús, provincia ubicada en la región Ucayali, es una de las zonas más aisladas del país. No cuenta con acceso terrestre ni fluvial, por lo que el transporte aéreo es la única vía para llegar o salir de la provincia. Sin embargo, los pasajes comerciales tienen un costo elevado que supera los S/ 2,000 (ida y vuelta), lo que resulta inaccesible para la mayoría de sus habitantes.
Ante esta realidad, muchas familias dependen de los vuelos de acción cívica gestionados por la Fuerza Aérea del Perú. No obstante, la suspensión de estos vuelos desde julio dejó a 207 personas varadas en Pucallpa, en condiciones precarias y sin una fecha de retorno.
La fuerza de la incidencia indígena
Frente a esta situación, la semana del 29 de septiembre al 3 de octubre, el apu Roy Jijida y la lideresa Leydi Pinedo, representantes de FECONAPU, viajaron a Lima para gestionar una respuesta ante las autoridades nacionales. Luego de diversas reuniones y coordinaciones con la PCM y otras instituciones, se logró que el Gobierno dispusiera vuelos humanitarios para facilitar el retorno de las familias.
El primer vuelo partió la mañana del lunes 6 de octubre, marcando el inicio del regreso de los comuneros y comuneras a sus hogares. Este resultado refleja la efectividad de la gestión e incidencia indígena, que una vez más ha visibilizado las problemáticas que enfrentan los pueblos amazónicos más aislados del país.
“Nosotros también somos peruanos. Purús también es parte del Perú”, señaló el apu Roy Jijida durante una entrevista reciente, recordando la deuda histórica del Estado con esta provincia fronteriza.
Urgen soluciones sostenibles
Si bien los vuelos humanitarios son un alivio inmediato, no representan una solución permanente. Por ello, las organizaciones indígenas hacen un llamado al Estado para implementar acciones que permitan el acceso a servicios básicos de salud, la educación, entre otros, y una vida digna.
