La Federación de Comunidades Nativas Fronterizas del Putumayo (FECONAFROPU) expresa su profunda preocupación por los graves impactos del artículo 75 de la Ley N.º 29338, Ley de Recursos Hídricos, que declara como bienes de dominio público las franjas marginales de los ríos, lagos, cochas y quebradas, excluyendo de forma arbitraria y discriminatoria a los pueblos indígenas de la titulación y uso de estos espacios vitales.
Esta ley desconoce la existencia y continuidad de los pueblos indígenas que, desde tiempos ancestrales, han convivido, protegido y dependido de las orillas de los ríos y lagos amazónicos para la pesca, agricultura, navegación, prácticas espirituales y formas de vida sostenible. Hoy, con esta disposición, el Estado peruano vulnera derechos fundamentales y desconoce el Convenio 169 de la OIT, así como la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.
Graves consecuencias de esta exclusión
La imposibilidad de titular las franjas marginales ha generado:
a. La pérdida de control territorial ancestral, afectando directamente las formas tradicionales de vida y subsistencia de las comunidades.
b. La invasión por parte de colonos y mineros ilegales, quienes se aprovechan del vacío legal para instalarse en las riberas, generando contaminación de los ríos, deforestación, pérdida de biodiversidad y violencia.
c. La debilitación de la seguridad jurídica indígena, dejando a las comunidades sin mecanismos formales de defensa frente al avance de actividades ilícitas.
Un claro ejemplo es el incremento alarmante de actividades mineras ilegales a orillas del río Putumayo y sus afluentes, facilitadas por esta ley que despoja a los pueblos indígenas de su derecho a proteger y gestionar sus territorios ribereños.
Nuestra posición como pueblos indígenas del Putumayo
Desde FECONAFROPU, como organización legítima de representación indígena del Putumayo, exigimos:
- El inicio inmediato de un proceso de revisión y modificación del artículo 75 de la Ley N.º 29338.
- El reconocimiento pleno de las franjas ribereñas como parte integral de nuestros territorios ancestrales.
- El cese de las invasiones ilegales y una respuesta decidida del Estado frente a la minería, tala y pesca depredadora que destruye nuestros ecosistemas y modos de vida.
- La apertura de un diálogo intercultural con los pueblos indígenas amazónicos, que son guardianes históricos del bosque y los ríos.
FECONAFROPU convoca a las organizaciones de AIDESEP, ORPIO y aliados para analizar el impacto de esta norma y promover su modificación, convocando a aliados nacionales e internacionales para defender los derechos humanos y territoriales de nuestros pueblos.
¡Los ríos, lagos y quebradas no son del Estado, son parte viva de nuestros territorios y culturas indígenas!
