Brasil cerró el 2024 con una de las peores temporadas de incendios de su historia reciente. El fuego consumió más de 300 mil kilómetros cuadrados de vegetación, una superficie equivalente a todo el territorio de Italia. Así lo confirma el informe anual de la red MapBiomas, citado por el diario El País (22 de enero de 2025).
La cifra representa un incremento del 80% respecto a 2023 y supera cualquier registro desde 2019. El 60% de esta devastación ocurrió en la Amazonía brasileña. Tres cuartas partes del área quemada era vegetación nativa.
Según MapBiomas, la sequía extrema provocada por El Niño fue un factor clave. Sin embargo, la causa principal sigue siendo humana.
Los incendios en la selva tropical no son un fenómeno natural: la humedad impide que los rayos generen fuego espontáneo.
En cambio, la quema intencional para habilitar pastos ganaderos sigue siendo una práctica recurrente y nociva.

Columnas de humo durante un incendio en el Bosque Nacional de Brasilia, en septiembre de 2024.Eraldo Peres (AP)
El informe también alerta sobre un nuevo patrón de incendios. Cada vez más zonas boscosas son afectadas, lo que las vuelve más vulnerables a futuros fuegos. Esta retroalimentación negativa acelera la degradación forestal.
Los ambientalistas coinciden: la respuesta del gobierno fue insuficiente. Faltó prevención, recursos y coordinación.
La sequía más intensa en siete décadas ya anunciaba una temporada crítica, pero no hubo acciones contundentes.
El estado más afectado fue Pará, cuya capital, Belém, será sede de la COP30 en noviembre. El evento, de alto perfil diplomático, se realizará por primera vez en plena Amazonía.
La designación del embajador André Correa do Lago como presidente de la cumbre refuerza la narrativa del gobierno de Lula: mostrar al mundo el potencial —y la vulnerabilidad— del bioma más importante del planeta.
No obstante, el reto será doble. Por un lado, sostener el discurso de protección ambiental; por otro, enfrentar las contradicciones internas, como la expansión agroganadera y la presión sobre territorios indígenas.
Este contexto se agrava tras el anuncio de Donald Trump de que Estados Unidos abandonará nuevamente el Acuerdo de París si gana las elecciones.
Una señal preocupante en medio de una crisis climática que avanza sin tregua.
📝 Fuente original: Naiara Galarraga Gortázar, “Los incendios se disparan en Brasil y en 2024 quemaron una superficie equivalente a Italia”, El País, 22 de enero de 2025. Disponible en: https://n9.cl/ug42d
