Carta dirigida al Papa Francisco de las organizaciones indígenas: FENAMAD, AIDESEP y COICA

El gemido de la hermana tierra y de los abandonados, clama por cambio de rumbo (Laudato Si, ítem 53)   Puerto Maldonado, 13 de enero del 2018 Beatísimo PAPA FRANCISCO De nuestra mayor consideración:

Nos dirigimos a Usted saludando su visita a este rincón abandonado del planeta, en representación de los pueblos indígenas amazónicos: 8 pueblos de Madre de Dios  (Harakbut, Shipibo, Ese Eja, Yine, Amahuaca, Kichwa Runa, Matsigenka), 50 del Perú y 400 de la cuenca sudamericana, representados a nivel local por la Federación Nativa del Río Madre de Dios y Afluentes (FENAMAD), Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP) y Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA).

La Amazonía sigue caminando hacia un alto nivel de deforestación y contaminación, que puede volver incontenible e irreversible sus convulsiones ambientales que tendrán repercusión mundial en la refrigeración, calentamiento, agua, alimentos y biodiversidad del planeta. Por ello, no ha sido escuchado su llamado del 2015 en la encíclica “Cuidado de la Casa Común” y frente a la catástrofe en que nos hundimos, lo alentamos a respaldar las acciones de ambición climática por la Vida, que desarrollan nuestros pueblos y que se resume:

  • En Madre de Dios, fortalecer la economía indígena de “Vida Plena” con el bosque en pié, para tener una alternativa frente a las tentaciones del infierno minero; y también exigimos acción estatal eficaz para la descontaminación de mercurio de las comunidades y pobladores, incluido los de Parque Nacional del Manu y otros. El respeto del derecho a la vida y a los territorios ancestrales de los pueblos indígenas en aislamiento, se efectivice por constituir los pueblos con la más alta vulnerabilidad en el planeta.
  • En el Perú, la titulación colectiva de territorios integrales de al menos 20 millones de has. que salde la deuda histórica en 200 años de república debe concluir, como salvaguarda ante el avance destructivo de selvas de las plantaciones de agronegocios y grandes proyectos de infraestructura. Las políticas públicas son inadecuadas sin efectividad, construidas con mentalidades externas y urge para un buen gobierno la creación de un Ministerio de Pueblos Indígenas, que este dirigido por indígenas.
  • En la cuenca sudamericana, la realización de una misión de emergencia de agencias de la ONU para afrontar amenazas transfronterizas como son el etnocidio de 60 pueblos en aislamiento, crecimiento de la malaria y VIH/SIDA y criminalización de los defensores de la naturaleza. Debe concretarse en breve plazo y reconocer el heroísmo de los comprometidos con los menos favorecidos.

Estas demandas y acciones indígenas confluyen y son respaldadas por vuestra Encíclica cuando se menciona por ejemplo que:

* Las multinacionales dejan pasivos ambientales, pueblos sin vida, contaminación (LS, 51).

* Indigno insistir en expolio de la naturaleza para ofrecer consumo y rédito inmediato (192).

* La política no sometida a economía, ni ésta a la tecnocracia, sino ambas servir a la vida (189).

* Alentar a los que luchan por proteger la casa que compartimos (13).  

* Las comunidades no son minorías sino principales interlocutores (146).

* Incorporar los derechos de los pueblos y su protagonismo desde su propia cultura (144).

Los pueblos nos reafirmamos en nuestra identidad, seguiremos luchando y aguardamos su respaldo.

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