Los pueblos indígenas ocupan una cuarta parte de la superficie del planeta, esta área salvaguarda el 80% de la biodiversidad que queda en el mundo. Su cosmovisión y saberes ancestrales les ha permitido prosperar en armonía con la naturaleza, asegurando los recursos naturales y los servicios ecosistémicos de los que tanto nos beneficiamos, como regulación del clima, aire puro, agua limpia, polinización, alimentos y medicinas, entre otros.
Su rol y contribución a la conservación de un hogar habitable para todos los seres vivos, es innegable. Sin embargo, las brechas para mejorar sus medios de vida prevalecen. Procesos como la titulación de sus territorios, permisos de manejo de los recursos o planes de inversión pública no consideran plenamente los desafíos que poseen las comunidades nativas. Entre ellos, destacan la falta de servicios básicos como la energía eléctrica, agua potable y saneamiento, el poco conocimiento digital y deficiente acceso a redes de comunicación e internet, el desconocimiento de las leyes y sus derechos colectivos.
Estas dificultades sumadas al poco acceso a información con pertinencia cultural, pueden conllevar a multas y otras sanciones. Debido a esta situación, desde el 2016, el Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales y de Fauna Silvestre (OSINFOR) desarrolló los mecanismo de compensación de multas que permite a las comunidades indígenas pagar sus deudas por infracciones a la legislación forestal a través de acciones que benefician la sostenibilidad del bosque.
“Si bien los territorios de los pueblos indígenas no son embargables, las multas les impiden acceder a programas del Estado que les brindan asesoramiento técnico o financiamiento. Por lo tanto, subsanar las multas les permite mejorar sus medios de vida y contribuye a la gestión sostenible del bosque”, resalta Ana María Pinedo, líder técnico del proyecto BLF Andes Amazónicos en WWF Perú.
El mecanismo de compensación de multas es una de las pocas iniciativas en América Latina que permite a comunidades indígenas convertir sanciones económicas en acciones de conservación activa. Desde el proyecto BFL Andes Amazónicos, la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP) y WWF apoyan a la Coordinadora Regional de los Pueblos Indígenas – CORPI SL, la Organización Regional de Pueblos Indígenas de la Amazonía Norte del Perú – ORPIAN – P y al Gobierno Territorial Autónomo Awajún (GTAA) para lograr que las comunidades nativas salden sus multas y accedan a beneficios.
Como logros importantes en este proceso, Ana María Pinedo, líder técnico del proyecto BLF Andes Amazónicos en WWF Perú, menciona “desde noviembre del 2024 asesoramos técnicamente a 21 comunidades para que accedan a este mecanismo, 11 han logrado presentar sus expedientes para compensar multas, que en total superan los 800 mil soles. Pagarán sus deudas por medio de la conservación de más de 1,650 hectáreas de bosque comunal, por un periodo mínimo de cinco años. Cifra equivalente a más de 2,300 canchas de fútbol”, detalla Ulises Pipa, oficial de WWF Perú en la provincia de Condorcanqui.
Estas acciones se trabajaron de manera articulada con el Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales y de Fauna Silvestre (OSINFOR), la Autoridad Regional Ambiental Amazonas (ARA Amazonas) y la Gerencia Regional de Desarrollo Forestal y de Fauna Silvestre de Loreto (GERFOR Loreto).
“El mecanismo de compensación de multas de OSINFOR es un claro ejemplo de que las exigencias del Estado pueden acoplarse a las realidades de los pueblos indígenas, promover un trabajo consensuado y generar oportunidades inclusivas que garanticen la mejora de su calidad de vida respetando su cosmovisión y saberes ancestrales”, indica Sheila Sotero, especialista forestal de AIDESEP.
BLF Andes Amazónico
El Proyecto BLF Andes Amazónico busca contribuir a la transformación de los sistemas actuales en el Paisaje Andes Amazónico, un territorio transfronterizo (Perú-Ecuador) de gran biodiversidad y riqueza cultural. El proyecto realizará intervenciones estratégicas en conservación de la biodiversidad, gobernanza, género, financiamiento climático, fortalecimiento de cadenas de valor con el fin de impulsar medios de vida sostenibles, frenar la deforestación y la pérdida de biodiversidad y favorecer la adaptación y mitigación del cambio climático.
BLF Andes Amazónico es financiado por el Fondo de Paisaje Biodiversos del Reino Unido y es implementado por un consorcio liderado por Practical Action y conformado también por NCI, AIDESEP, WWF, TERRA NUOVA y COSPE.
