Los pueblos indígenas del Perú desempeñan un papel fundamental en la conservación de la Amazonía, el bosque tropical más grande del mundo y un ecosistema fundamental para el equilibrio del planeta, la Amazonía. Sin embargo, enfrentan grandes desafíos que les dificulta aprovechar los recursos forestales y no disponen de herramientas efectivas para la gestión forestal. Del mismo modo, el 16,3 % de la población que se autoidentifica como indígena no cuenta con energía eléctrica en su vivienda, el 26,4 % no tiene acceso a agua potable y el 40,4 % carece de servicios de saneamiento (Defensoría del Pueblo, 2023).
A esto se le suman las largas distancias que deben recorrer para poder contactar a las autoridades competentes cuando enfrentan amenazas a su territorio. Frente a este contexto, los pueblos indígenas han fortalecido sus propios mecanismos de monitoreo y alerta temprana, con la finalidad de mantener una presencia constante en todo el territorio, prevenir actividades que afecten sus derechos colectivos y canalizar oportunamente la información hacia las autoridades competentes.
Desde el 2018, la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP) impulsa su Sistema de Alertas y Acciones Tempranas (SAAT), un mecanismo que permite recoger información de las diferentes amenazas en su territorio, reportarlas y promover la coordinación con las autoridades competentes para su atención y seguimiento.
“Los Comités de Vigilancia y Control (CVC) juegan un papel fundamental en la identificación y reporte de las amenazas en sus territorios, enviando sus reportes a sus organizaciones regionales, las cuales articulan con el SAAT de AIDESEP, realizando un proceso de incidencia ante las instituciones para una atención efectiva y oportuna por parte del Estado”, indicó la especialista forestal de AIDESEP, Sheila Sotero.
Si bien esta iniciativa es un logro para los pueblos indígenas, se requiere fortalecer el acceso y manejo de las herramientas a través de capacitaciones y equipamiento para operar de manera efectiva. Bajo este contexto, AIDESEP y WWF Perú, en el marco del proyecto BLF Andes Amazónico, han impulsado el reconocimiento de 193 miembros del CVC en 25 comunidades nativas de Loreto y Amazonas, como custodios forestales por parte de las Gerencias Regionales de Desarrollo Forestal y de Funa Silvestre (GERFOR) y la Autoridad Ambiental Regional de Amazonas (ARA Amazonas), integrando de esta forma las iniciativas de conservación indígena con las autoridades estatales.
Comités de vigilancia y control comunal más allá del monitoreo
Una de las problemáticas más sensibles que enfrentan los pueblos indígenas son las multas forestales que aplica el Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales y de Fauna Silvestre (OSINFOR) por el incumplimiento de la normativa forestal y de fauna silvestre. Esto sucede, en ocasiones, debido al desconocimiento de la ley o porque las comunidades cedieron el aprovechamiento de los recursos forestales a terceros.
Al año 2026, según registros de OSINFOR, las regiones amazónicas con mayor cantidad de comunidades sancionadas son Loreto, Ucayali, Junín, Amazonas, entre otras, cuyas multas ascienden a más de 87 millones de soles. Para las comunidades es inaccesible realizar los pagos de estos montos, por lo que es clave abordar soluciones que permitan la gestión sostenible del bosque y consideren la realidad del territorio y sus actores.
Por ello, AIDESEP y sus organizaciones regionales han construido la Agenda Forestal Indígena, que recoge cinco medidas prioritarias orientadas a la atención efectiva del Estado para la inclusión de las comunidades nativas en la cadena de valor de la madera y productos forestales no maderables.
“Con la Agenda Forestal Indígena reivindicamos el respeto pleno de los derechos de los pueblos indígenas y promovemos la sostenibilidad y la legalidad en el uso de nuestros bosques. En ese marco, trabajamos para que las comunidades accedan a los mecanismos de compensación de multas forestales”, mencionó la especialista forestal de AIDESEP.
Por su parte, el OSINFOR contempla mecanismos de compensación de multas que permiten a las comunidades nativas convertir sanciones económicas en acciones de conservación activa. Es así como los CVC con sus custodios forestales se han convertido en un actor clave para apoyar a la solución de esta situación.
Con la conformación y reconocimiento de estos comités, se puede acceder y ejecutar las diferentes actividades contempladas en los mecanismos de compensación de multas como el monitoreo de las áreas destinadas para la conservación, actividades de control y vigilancia, actividades de supervisión y actividades de capacitación.
“En este proceso la conformación y el equipamiento de los comités de vigilancia y control comunal han sido fundamentales. Las comunidades cuentan con asesoramiento y fortalecimiento de capacidades para acceder a este mecanismo del OSINFOR, logrando reducir sus multas y comprometerse a conservar espacios intervenidos. Además, se garantiza la permanencia de especies forestales y fauna que depende de estos bosques, es decir, se incrementan las oportunidades para mejorar sus medios de vida”, indica Walter Aguirre, especialista de WWF Perú.
Desde el proyecto BFL Andes Amazónico, AIDESEP y WWF apoyan a la Coordinadora Regional de los Pueblos Indígenas (CORPI-SL), la Organización Regional de Pueblos Indígenas de la Amazonía Norte del Perú (ORPIAN-P) y al Gobierno Territorial Autónomo Awajún (GTAA) para que lleguen a las comunidades multadas, les brinden soporte técnico para solicitar la compensación de multas y luego cumplan con las actividades contempladas en sus planes de compensación, tales como patrullajes, entre otros, así como el envío de los informes de cumplimiento anual solicitados por el OSINFOR. El objetivo es acompañar a 34 comunidades nativas en sus procesos de compensación de multas, valoradas en más 2.7 millones de soles, que representan 235 mil 352 hectáreas conservadas en los próximos 5 años.
BLF Andes Amazónico
El Proyecto BLF Andes Amazónico busca contribuir a la transformación de los sistemas actuales en el Paisaje Andes Amazónico, un territorio transfronterizo entre Perú y Ecuador, reconocido por su alta biodiversidad y riqueza cultural. Para ello, el proyecto impulsa intervenciones estratégicas orientadas a la conservación de la biodiversidad, el fortalecimiento de la gobernanza, la incorporación del enfoque de género, el financiamiento climático y el desarrollo de cadenas de valor sostenibles. Estas acciones buscan promover medios de vida sostenibles, reducir la deforestación y la pérdida de biodiversidad, así como contribuir a la adaptación y mitigación frente al cambio climático.
El BLF Andes Amazónico es financiado por Desarrollo Internacional del Reino Unido, en el marco del Fondo de Paisajes Biodiversos, e implementado por un consorcio liderado por Practical Action e integrado por NCI, AIDESEP, WWF, TERRA NUOVA y COSPE.
Conoce más: www.blfandesamazonico.org