La ofensiva legal de empresa maderera contra la comunidad nativa Pano Arawak busca anular su reconocimiento, frenar la titulación de su territorio ancestral y procesar penalmente a sus autoridades, en un contexto de superposición de concesiones forestales y amenazas a los derechos colectivos que pone en riesgo a la comunidad y la protección de pueblos indígenas en aislamiento.
La empresa Negociación Maderera Travi Satipo S.R.L. ha emprendido una serie de acciones para despojar el territorio de la comunidad nativa Pano Arawak, ubicada en el distrito Raimondi, provincia Atalaya, en la región Ucayali. Entre los hechos más recientes, se encuentra una investigación fiscal contra miembros de la comunidad, a los que la empresa ha acusado de deforestación con el objetivo de criminalizarlos. El último lunes, 16 de febrero de 2026, uno de los comuneros tuvo que dar su declaración como parte de la investigación.
La historia inicia en agosto de 2025, cuando la comunidad Pano Arawak obtuvo reconocimiento administrativo mediante la Resolución Directoral Regional N.º 323-2025-GRU-GRDE-DRA, del Gobierno Regional de Ucayali. Tras ello, la comunidad solicitó la titulación de su territorio, pero el proceso fue suspendido debido a que la empresa Negociación Maderera Travi Satipo S.R.L. solicitó que la resolución que reconoce administrativamente a la comunidad fuera anulada. Según la empresa, cuya concesión está en territorio de Pano Arawak, la comunidad no existe.
“El interés de la empresa es defender las concesiones forestales que se le asignaron, las mismas que se superponen al territorio que ocupa la comunidad”, detalla el abogado Felipe Tapia Ninaja, del equipo legal de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP) y miembro de la defensa técnica de la comunidad.
Pero eso no fue todo. La empresa también denunció a líderes y miembros de la comunidad por, presuntamente, haber cometido del delito contra los bosques, destrucción de bosque, quema, tala de árboles maderables. Así, se configuró una estrategia que, mientras por un lado busca anular el reconocimiento de la comunidad, por el otro está dirigida a atacar a sus miembros mediante acciones de criminalización.
De acuerdo con la defensa de la comunidad Pano Arawak, la solicitud de nulidad contra el reconocimiento de la comunidad debería ser desestimada por la Dirección Regional Agraria de Ucayali, pues el procedimiento administrativo se realizó según los requisitos legales
“Además, el ámbito territorial es poseído por los miembros del Pueblo Asháninka, del mismo modo que las comunidades nativas colindantes que pertenecen a la Federación Indígena Alto Río Inuya y Mapuya (FIARIM), organización base de la Coordinadora Regional de los Pueblos Indígenas de AIDESEP Atalaya (CORPIAA)”, detalla Tapia Ninaja.
“Del mismo modo, las denuncias interpuestas por la empresa deberían ser archivadas debido a que los miembros de la Comunidad vienen ejerciendo posesión originaria del ámbito territorial”, añade.
En noviembre de 2025, CORPIAA había denunciado el accionar de la empresa mediante un pronunciamiento, en el que además se respalda la lucha de la comunidad por titular su territorio ancestral.
“Requerimos al Gobierno Regional de Ucayali y a la Dirección de Saneamiento Físico Legal de la Propiedad Agraria (DISAFILPA) iniciar y tramitar con celeridad el procedimiento administrativo de titulación del territorio ancestral de la Comunidad Nativa Pano Arawak con la finalidad de garantizar sus derechos fundamentales, especialmente en el contexto regional en el cual los pueblos indígenas amazónicos enfrentamos los ataques y amenazas de las economías ilegales”, expresaron.
Si bien en este caso se encuentra en juego la protección del territorio de la comunidad, por la proximidad también están comprometidas las reservas Indígenas Murunahua y Madre de Dios, esenciales para la protección de los pueblos indígenas en situación de aislamiento y contacto inicial Amahuaca, Murunahua y Mashco Piro. Esto debido a que las actividades extractivas impactan en los recursos de los que dependen estos pueblos, vulnerables a factores externos.
Por todo ello, es urgente que las autoridades respondan amparando los derechos de los pueblos indígenas y tomen las acciones necesarias para proteger el territorio de la comunidad Pano Arawak.
