El Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampís (GTANW) se pronunció tras los hechos ocurridos el 28 de septiembre en el río Santiago, en las cercanías de la comunidad de Fortaleza, en la región Amazonas.
Durante una operación de interdicción de la Marina de Guerra y la Policía Nacional contra la minería ilegal, tres policías y un minero resultaron heridos luego de que los operadores ilegales abrieran fuego contra las fuerzas del orden.
La Nación Wampís reconoció la acción estatal como necesaria y constitucional, pero denunció que llega tarde y que constituye la consecuencia directa de años de abandono, desidia y complicidad por parte del Estado peruano frente al avance del crimen minero en su territorio.
El gobierno autónomo recordó que, desde hace años, ha solicitado la intervención urgente del Ejecutivo y de diversos ministerios para detener la expansión de economías criminales que, bajo el disfraz de “minería artesanal”, han contaminado los ríos con mercurio, afectado la salud de las comunidades e infiltrado estructuras locales de poder.
Según el GTANW, la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) retiró a último momento el respaldo a una operación conjunta ya acordada, dejándolos expuestos frente a las mafias mineras.
Ante esa deslealtad institucional, el pueblo Wampís se vio obligado a ejercer su derecho consuetudinario de autoprotección territorial. Poco después, el 12 de julio, una comitiva pacífica del GTANW fue emboscada y atacada con armas de fuego, en un hecho que reveló el nivel de violencia con el que operan las redes ilegales que hoy amenazan la soberanía nacional en la frontera.
La Nación Wampís lamentó profundamente que la reciente interdicción haya dejado heridos y reiteró su rechazo a toda forma de violencia, especialmente la que imponen grupos minoritarios que buscan mantener un régimen de miedo y destrucción.
En su pronunciamiento del 10 de octubre del presente año, advirtió que la responsabilidad principal de esta tragedia recae en las mafias que operan impunemente con el silencio del Estado, y exigió el cese inmediato de toda acción armada.
Asimismo, reclamó que la interdicción no sea un hecho aislado, sino el inicio de una política de seguridad sostenida. Por ello, pidió declarar el Estado de Emergencia en la provincia de Condorcanqui, para garantizar una presencia estatal permanente y evitar posibles represalias contra las comunidades.
El GTANW también denunció los intentos de los promotores de la minería ilegal por presentar el conflicto como una división interna entre pueblos indígenas.
Enfatizó que Wampís y Awajún mantienen una convivencia de respeto y hermandad, con familias mixtas y una posición común contra la minería y el extractivismo que destruyen la vida y los territorios.
“Nuestra lucha no es entre hermanos; es contra un modelo de muerte que contamina, divide y deja pobreza”, subraya el pronunciamiento.
Para el GTANW, las interdicciones son solo un primer paso frente a una crisis de seguridad nacional que amenaza la integridad del Perú. Exigió al Estado peruano asumir su responsabilidad de manera integral, investigando y sancionando a los atacantes de la fuerza pública, pero también a las redes financieras y políticas que sostienen el negocio minero ilegal.
En ese mismo sentido, pidió archivar el proyecto de ley que pretende legalizar la minería artesanal y demandó una moratoria a toda actividad minera en la Amazonía, por su fragilidad ecológica y los altos niveles de contaminación por mercurio.
Finalmente, la Nación Wampís llamó al gobierno peruano a construir una política conjunta con el GTANW que supere el modelo extractivista y apueste por una economía para la vida.
Propuso impulsar alternativas sostenibles desde la bioeconomía, la piscicultura, la transformación de productos del bosque, el uso de energías renovables y el manejo forestal comunitario, en coherencia con su visión de futuro “Tarimat Pujut”.
“Estamos listos para colaborar con un Estado que actúe con seriedad y visión de futuro. No daremos un paso atrás en la defensa de nuestro territorio, que es la defensa de la Amazonía y del futuro del Perú”, afirmó la Nación Wampís.
Concluye el pronunciamiento con una advertencia clara: “El Estado debe cumplir su deber; la Nación Wampís defiende la vida. Territorio Wampís, libre de minería.”
Lee el pronunciamiento completo: Pronunciamiento-LA-NACION-WAMPIS-ANTE-LA-INTERDICCION-ESTATAL-EN-EL-RIO-SANTIAGO (1)
