Brote de tos ferina golpea gravemente a niñas y niños del pueblo Shawi

Un brote de tos ferina viene afectando gravemente a niñas y niños del pueblo indígena Shawi en la Amazonía nororiental del Perú.

Las zonas más golpeadas se ubican en el distrito de Cahuapanas, especialmente en el sector Alto Sillay, provincia del Datem del Marañón, región Loreto.

Otras comunidades afectadas de Cahuapanas son Chayahuita, San Ramón, Samaria y Sachavaca, donde ya se han identificado numerosos casos en menores de edad.

Según representantes del Gobierno Territorial Autónomo (GTA) Shawi, la situación también se ha extendido al distrito de Balsapuerto, en la provincia de Alto Amazonas, lo que evidencia una expansión territorial del brote.

Foto: Michael Watts / LifeMosaic

“Esta enfermedad está golpeando fuerte a nuestros niños y se sigue propagando porque las brigadas de salud no logran llegar a las zonas más alejadas”, alertó Reninmer Huiñapi, presidente del GTA Shawi.

Aunque algunas brigadas de vacunación ya han ingresado al territorio con personal técnico, el abastecimiento de vacunas y medicamentos sigue siendo insuficiente.

Según Reninmer Huiñapi, en muchos puestos de salud hay solo un técnico, sin medicamentos, ni movilidad para llegar a las comunidades.

“A veces los mismos técnicos tienen que bajar a buscar los medicamentos. Eso debería ser responsabilidad de las redes de salud, pero ni siquiera ellos están bien abastecidos”, denunció.

El GTA Shawi demanda al Gobierno Regional de Loreto y a la Gerencia Regional de Salud (GERESA) garantizar brigadas completas, con personal suficiente, insumos médicos y medios de transporte adecuados para atender a las comunidades más distantes.

“Estamos exigiendo que se active un convenio para el uso de helicópteros. Hay profesionales que no pueden caminar cinco horas para llegar a una comunidad. Necesitamos una respuesta adecuada al territorio”, insistió el dirigente.

Otros pueblos indígenas, como la Nación Kandozi, también han emitido comunicados conjuntos alertando sobre el brote. Sin embargo, la atención continúa siendo parcial y muchas comunidades siguen esperando la llegada de brigadas de salud.

En el distrito de Pastaza, territorio del pueblo Kandozi, la tos ferina ya ha cobrado la vida de al menos nueve niñas y niños en las últimas semanas. Se trata del brote más grave registrado en la región en los últimos trece años.

La cobertura de vacunación en estos territorios ha caído drásticamente: mientras en 2019 superaba el 95% en menores de un año, en 2025 apenas el 14.5% ha recibido las tres dosis necesarias.

Esta caída responde a múltiples factores, como la desinformación derivada de la pandemia, la falta de brigadas médicas permanentes y el colapso estructural de los servicios de salud, que en muchos puestos operan sin electricidad, agua potable ni cadena de frío para conservar vacunas.

“La única forma de contrarrestar esta epidemia es con vacunas y medicamentos. Pero hay muy pocas vacunas, no alcanzan para todos los niños, y no hay personal suficiente. Eso nos preocupa profundamente”, indicó Huiñapi.

Finalmente, el dirigente hizo un llamado a las autoridades regionales y nacionales para implementar una respuesta urgente, con enfoque territorial indígena, que priorice la protección de la niñez.

“Necesitamos acción inmediata, no promesas. Nuestros niños están en riesgo, y no podemos seguir esperando”, concluyó.

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