La Nación Matsigenka realizó una misión de reconocimiento territorial en la cuenca del río Palotoa (Madre de Dios), reafirmando su conexión espiritual y cultural con Pusharo, uno de los sitios más sagrados y representativos de su memoria ancestral.

Foto: FENAMAD
El objetivo principal fue identificar, documentar y visibilizar la presencia histórica del pueblo Matsigenka en este territorio ancestral.
Pusharo no es solo una ubicación geográfica, es un espacio vivo de aprendizaje, memoria y vínculo con los ancestros.

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La expedición contó con la participación de representantes de las comunidades de Maizal, Shipetiari, Palotoa y Santa Rosa de Huacaria en la zona de amortiguamiento del Parque Nacional del Manu, en Cusco y Madre de Dios.
También asistieron dirigentes de la Nación Matsigenka, junto con equipos técnicos de la Federación Nativa del Río Madre de Dios y Afluentes (FENAMAD) y el Centro Bartolomé de Las Casas (CBC).

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Uno de los momentos más significativos fue el diálogo intergeneracional entre sabios y jóvenes Matsigenka.
En este intercambio se compartieron conocimientos sobre antiguos caminos, señales del bosque y enseñanzas espirituales heredadas.

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Estas prácticas fortalecen el tejido cultural de la Nación y reafirman su compromiso con la transmisión de saberes ancestrales a las nuevas generaciones.
Durante la misión se recolectaron valiosos insumos: archivos georreferenciados mediante GPS, entrevistas y registros audiovisuales.

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Todo este material servirá para defender el territorio y consolidar la identidad cultural y espiritual del pueblo.
Los resultados serán integrados al Plan de Vida de la Nación Matsigenka, aportando a sus estrategias de conservación y a la reivindicación de sus derechos colectivos sobre sus tierras ancestrales.

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La misión fue posible gracias al compromiso de FENAMAD y al apoyo de la organización Tenure Facility.
Pusharo no es solo un sitio sagrado. Es un legado vivo que la Nación Matsigenka se levanta a proteger. La defensa del territorio comienza por reconocer la memoria de sus verdaderos guardianes.
Con información de la Federación Nativa del Río Madre de Dios y Afluentes (FENAMAD)
