Este informe examina cómo las políticas de gestión de riesgos ambientales y sociales (ESRM) de los principales bancos que financian la extracción de petróleo y gas en la Amazonía no abordan plenamente los impactos adversos de su financiamiento en las personas y la naturaleza. Se revela que, en los últimos 20 años, seis bancos – Citibank, JP Morgan Chase, Itaú Unibanco, Santander, Bank of America y HSBC – son responsables de casi la mitad del financiamiento para las operaciones de petróleo y gas en la Amazonía.