Pueblos indígenas andinos y amazónicos unen esfuerzos para impulsar plan de economía indígena

Para fortalecer, promover y asegurar el sostenimiento de las actividades económicas desarrolladas por los pueblos indígenas andinos y amazónicos, representantes de las organizaciones nacionales como AIDESEP, CCP, CNA, CONAP, ONAMIAP, FEMUCARINAP y UNCA se reunieron el pasado 29 y 30 de noviembre, para construir de manera participativa un plan de economía indígena desde la cosmovisión y experiencia de las comunidades.

Este encuentro se realizó durante el Taller participativo: Aportes y experiencias de los pueblos indígenas para construir un plan de economía indígena. Aquí los representantes de las organizaciones compartieron sus experiencias, logros y dificultades de los proyectos económicos que respaldan, luego se organizaron en grupos y definieron que entendían por economía indígena y cuáles deberían ser los puntos claves de trabajo a desarrollar como pueblos indígenas y cual es la relación con el Estado.

Este taller inicio con las palabras de la dirigente nacional Nery Zapata quien agradeció la asistencia de las organizaciones y se comprometió en apoyar y respaldar el plan de economía indígena como propuesta que surge desde las propias organizaciones y el sentir colectivo de las comunidades indígenas.

“Los pueblos indígenas tenemos el derecho de poder trabajar, administrar y velar por nuestro territorio, nosotros podemos darle una mejor calidad de vida a nuestras familias, nosotros hemos demostrado al mundo que hacemos uso de nuestro territorio de forma responsable” resaltó hermana del pueblo Yine, Nery Zapata.

Luego se iniciaron las exposiciones de Segundo Alfredo Rojas, sobre el Manejo del Paiche y el Manejo de bosque en la comunidad nativa de Calería en Pucallpa;  Juan Chávez Muñoz, sobre la producción y venta de la hoja de Bijao por parte de la comunidad nativa Junín Pablo –Lago Imiria de Pucallpa y Julio Cesar Rolin integrante de la Asociación Forestal Indígena de Madre de Dios (AFIMAD) quienes producen y exportan castaña desde Madre de Dios.

Un ejemplo que destacó fue el trabajo realizado por la Comunidad Nativa Junín Pablo quienes a través de la organización de 45 familias producen y procesan más de  12 000 cargas de la Hoja de Bijao, insumo básico para la elaboración del juane o tamales, platos típicos en la alimentación amazónica. Esta actividad se da gracias al aprovechamiento sostenible y manejo de 30 Ha de bosques, lo cual mejora la situación económica de la comunidad y protege su territorio.

Asimismo la Asociación Forestal Indígena de Madre de Dios AFIMAD es otro claro ejemplo de la implementación de actividades económicas que respeten la naturaleza y la cultura, ya que agrupa a 7 comunidades indígenas del bajo Madre de Dios que se dedican en gran medida al aprovechamiento sostenible de la castaña con una producción anual de aproximadamente 430 toneladas al año y más de 120 familias involucradas en esta actividad.

Por otro lado, las comunidades andinas también demostraron su larga experiencia y trayectoria en el desarrollo de actividades económicas relacionadas a la agricultura y ganadería. La organización CCP por ejemplo trabaja más de 40 años fortaleciendo a las comunidades campesinas en la implementación de nuevas tecnologías que hagan uso sostenible del agua para el riego en la siembra de la papa y otros tubérculos que abastecen al mercado local e interno. Además del fomento de la crianza del Cuy y la pequeña ganadería. Actividades que también se desarrollan bajo la preservación de la identidad cultural, la conservación de ecosistemas frágiles y la contribución para prevenir y mitigar los efectos del cambio climático.

Asimismo, la Confederación Nacional Agraria (CNA) mencionó su trabajo realizado bajo el enfoque de soberanía alimentaria en la promoción y protección de recursos.

“Recordemos que es la pequeña agricultura familiar quien abastece nuestra canasta básica familiar y es quien garantiza la soberanía y la seguridad alimentaria. Son ellos quienes tienen que enfrentar varios obstáculos para seguir produciendo sus alimentos. Por ello necesario revalorar y promover el consumo de alimentos sanos y tradicionales que producen nuestros campesinos y campesinas de las distintas comunidades de nuestro país. Pero para ello es urgente que desde el Estado se contemplen el desarrollo de políticas públicas que favorezcan al sector agrario, y que contemplen principalmente aspectos claves como el derecho a consulta previa, seguridad jurídica de la tierra y territorios comunales” manifestó Marcelino Bustamante López representante de CNA.

Muchas de las organizaciones amazónicas y andinas reconocieron que todas las actividades donde se han implementado actividades económicas han sido gracias al apoyo y trabajo de las mujeres indígenas, quienes siempre han tenido un rol fundamental en el emprendimiento económico de las comunidades. Para reforzar la idea la participación permanente de la Federación Nacional de Mujeres Campesinas, Artesanas, Indígenas, Nativas y Asalariadas del Perú fue de suma importancia durante el desarrollo del taller.

“Las mujeres somos las primeras en levantarnos y las últimas en acostarnos, nos ocupamos y cuidamos de todos y todas, y eso tiene que ser reconocido, apostamos por la revalorización de trabajos históricamente desarrollados por las mujeres y que al no ser pagados no cuentan como aporte a la economía, ni permiten el acceso a derechos como en el caso de la agricultura de subsistencia, la venta de artesanía, el trabajo doméstico o el trabajo comunitario de mujeres que garanticen nuestra autonomía económica y recupere nuestras identidades y tradiciones” señaló’ Lourdes Huanca, presidenta de FEMUCARINAP.

PLAN DE ECONOMÍA INDÍGENA Y EL RESPALDO DE LAS ORGANIZACIONES INDIGENAS NACIONALES

Durante este taller de elaboración del Plan de Economía Indígena también se manifestaron acuerdos que permitan establecer la propuesta de una economía indígena en la que las comunidades asumen e implementen iniciativas o proyectos económicos, elegidos democrática y transparentemente en sus comunidades. Además estos proyectos deben ser compatibles con los planes de vida y el manejo autónomo, utilizando sus territorios de manera sostenible. Aquí algunos de los puntos que se desarrollaron:

  • La Economía indígena debe desarrollarse respetando y fortaleciendo la cosmovisión e interculturalidad. Revalidando los conocimientos ancestrales y participación de los sabios y sabias de las comunidades.
  • Todo acción económica desde los pueblos indígenas debe fortalecer y exigir que se cumplan las leyes que protegen a los pueblos indígenas, para así tener una seguridad jurídica que pueda darnos igualdad de condiciones a la hora de vender en el mercado nacional e internacional los productos o servicios indígenas.
  • Constituir un equipo técnico en nuestras organizaciones para la elaboración de proyectos y presentar propuestas normativas ante las instancias del gobierno.
  • Crear o adaptar nuevas formas de capacidades para la gestión de los proyectos o iniciativas económicas. Como por ejemplo rendición de cuentas y otros mecanismos de distribución.
  • Gestionar un fondo económico indígena que ayude a impulsar y dar sostenimiento a las iniciativas económicas de las comunidades andinas y amazónicas.
  • La Economía indígena debe ser reciproca desde la cosmovisión indígena, ser parte de una distribución justa y equitativa en el cual debe existir la participación activa de la mujer indígena.

Finalmente, las organizaciones iniciaran acciones de incidencia en el cual exigirán al Estado la creación de un Fondo Económico Indígena que ayude a incentivar y proteger las actividades económicas de los pueblos indígenas que respetan la cosmovisión y protejan sus territorios.

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