Por el respeto y la defensa de los Pueblos en Aislamiento y Contacto Inicial de la Amazonia y el Gran Chaco

Nuestra solidaridad y protesta frente a los sucesos fatales en la tierra indígena Valle del Yavarí, Brasil, frontera con Perú.

La Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana, AIDESEP, representante nacional de los pueblos indígenas de la Amazonía peruana, y sus organizaciones asociadas: ORPIO (Loreto), ORAU (Ucayali), FENAMAD (Madre de Dios), COMARU (Cusco) y CORPIAA (Atalaya), como miembros de la Plataforma de organizaciones para la protección de los pueblos en aislamiento y contacto inicial (PIACI), se dirigen al gobierno brasileño, al gobierno peruano, países de la Amazonia y el Gran Chaco, la Organización de las Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y a la población en general para expresar lo siguiente:

  • Nos encontramos conmocionados y sumamente indignados por la masacre de indígenas en aislamiento de los ríos Jandiatuba y Jutaí en la Tierra Indígena Valle del Yavarí, Estado de Amazonas, Brasil, matanza que habría sido perpetrada por mineros.
  • Consideramos que el gobierno de turno, dirigido por Michel Temer, tiene una gran responsabilidad en la masacre del Yavarí, pues su gestión viene debilitando deliberadamente la protección de los territorios habitados por pueblos indígenas en aislamiento y, en consecuencia, está favoreciendo la invasión de estos por mineros, madereros, cazadores, pescadores, entre otros, que no tienen ningún problema en acabar con la vida de la población indígena local para satisfacer ambiciones económicas.
  • Aun afrontando una serie de limitaciones y amenazas, hasta hace poco, la política y los avances en la implementación de mecanismos estatales de protección territorial de pueblos en aislamiento y contacto inicial, hacía de Brasil un referente en este sentido a nivel de América del Sur; contrariamente, hoy Brasil se ha convertido en un referente de violación sistemática de los derechos fundamentales de estos pueblos. Las organizaciones indígenas amazónicas de Perú rechazamos tajantemente este retroceso que está causando muertes masivas de nuestros hermanos indígenas y colocando en riesgo su continuidad sociocultural.
  • Consideramos que los Estados y Gobiernos de turno de los países que comparten la Amazonía y el Gran Chaco son culpables de las amenazas y afectaciones directas en contra de los derechos de los pueblos en aislamiento y contacto inicial, ya sea por acción u omisión.
  • La invasión y destrucción de los bosques, y la matanza de indígenas no solo se viene produciendo en el lado brasileño de la frontera, también ocurre en el lado peruano. Se ha comprobado que la frontera peruano-brasileña cuenta con corredores territoriales transfronterizos, territorios ancestrales en las cuales viven y se desplazan diferentes pueblos en aislamiento y contacto inicial, estando totalmente desprotegidos y expuestos a múltiples amenazas, entre estas, actividades ilícitas como tala ilegal, minería y narcotráfico.
  • Rechazamos la represión y maltrato que vienen siendo cometidos por quienes hoy detentan el poder político y económico de los países de América del Sur contra las líderes y defensores de los pueblos indígenas.
  • Alertamos que los Estados y sectores que impulsan la inversión, vienen haciendo uso antojadizo de argumentos como: “desarrollo”, “integración”, “necesidad pública” o “interés nacional” para validar de manera sistemática acciones asimilacionistas y violaciones de derechos fundamentales de pueblos indígenas, priorizando los intereses económicos sobre los derechos de vida de poblaciones altamente vulnerables, como son aquellas en situación de aislamiento o contacto inicial. Es así que, en el caso peruano, tanto el poder ejecutivo como el legislativo, actualmente impulsan, aun contra las propias normas nacionales, la construcción de carreteras y superposición de concesiones forestales y de hidrocarburos, precisamente en territorios indígenas y áreas naturales protegidas de carácter intangible.
  • A diez años de haber sido aprobada la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos indígenas por la Asamblea General de las Naciones Unidas, y contrario a lo esperado, en América Latina la década transcurrida ha estado marcada por hechos de violencia, debilitamiento de mecanismos de protección de los derechos de pueblos indígenas, terribles indicadores de salud, desprotección y contactos forzados, invasiones y despojo territorial, debilitamiento de organizaciones representativas y retrocesos en la institucionalidad estatal indígena.
  • Por estas razones, preocupaciones compartidas por quienes defendemos por convicción el justo respeto a los derechos de los pueblos indígenas, respaldamos los pronunciamientos de rechazo ante los actos criminales ocurridos en Brasil, difundidos por las organizaciones hermanas COIAB, APIB, UNIVAJA, CTI, entre otras. Asimismo, recomendamos y demandamos:

Al gobierno brasileño:

  • Que el Ministerio Público Federal de Brasil así como el poder judicial considere como acciones prioritarias la investigación de los hechos, se presenten las acusaciones que correspondan y se sancione a los culpables de la masacre ocurrida en el Valle del Yavarí, con la prontitud que el caso amerita y con todo el peso de la ley.
  • Que el Gobierno de Brasil retroceda ante las acciones de debilitamiento de la FUNAI, se reactiven los frentes de protección etnoambiental de Tierras Indígenas y se fortalezcan los mecanismos y medidas de protección de los pueblos en aislamiento y contacto inicial.

Al gobierno peruano y a los países de la Amazonía y el Gran Chaco:

  • Garanticen la intangibilidad de los territorios ancestrales de los Pueblos indígenas  en aislamiento y contacto inicial.
  • Reconozcan el enfoque de corredores territoriales para la implementación de mecanismos de protección de derechos de los pueblos en aislamiento y contacto inicial de manera coordinada en escenarios transfronterizos y multiactores.
  • Fortalezca la institucionalidad estatal indígena, transversalice las políticas de pueblos indígenas y principios de actuación para la protección de pueblos en aislamiento y contacto inicial, PIACI, en los diferentes sectores del Estado.
  • Se prioricen las acciones de reconocimiento de pueblos indígenas en aislamiento y contacto inicial, categorización de reservas indígenas y protección efectiva de los territorios habitados por estos pueblos hermanos.
  • Se establezcan planes de protección y atención diferenciada para poblaciones en contacto inicial.

A la Organización de las Naciones Unidas y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos:

  • Dar especial atención a la situación que afrontan los pueblos en aislamiento y contacto inicial de la Amazonía y el Gran Chaco ante la violación sistemática de sus derechos por los Estados, las empresas y agentes ilegales, la cual está manifestándose en el despojo de sus territorios, la afectación de su salud, el deterioro de sus condiciones de vida, matanzas y riesgo de desaparición como pueblos.

 

Lima, 13 de setiembre de 2017

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