COICA lanza fondo de emergencia para la amazonía ante la expansión del COVID-19

La inacción y la falta de fondos amenaza a más de tres millones de indígenas y a más 400 grupos étnicos en la Amazonia

 

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Ante la inacción de los gobiernos para atender las necesidades de los pueblos originarios frente a la expansión del Covid-10, la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA) ha lanzado hoy un campaña para recaudar al menos tres millones de dólares para fondos de emergencia y de primerísima necesidad, para las próximas dos semanas, aunque sus líderes advierten que ese fondo “es una base absolutamente mínima para comenzar a operar” y que se necesitarán muchos más fondos para responder a la pandemia en la región.

La COICA ha llamado a gobiernos, agencias de cooperación, organismos internacionales, fundaciones y ciudadanos a donar al Fondo de Emergencia para la Amazonía, que, se ha creado con el objetivo de recaudar y canalizar recursos a las comunidades y organizaciones indígenas de base que enfrentan la emergencia COVID-19 en toda la cuenca amazónica: https://www.AmazonEmergencyFund.org/

Los dirigentes indígenas buscan recaudar esos más de tres millones de dólares con el objetivo de iniciar sus operaciones para proveer con urgencia alimentos y medicamentos, comunicaciones de emergencia y evacuaciones y protección y seguridad frente a las inminentes intrusiones. El fondo, que luego va a expandir su meta en su búsqueda de recursos en una segunda fase, buscará también fortalecer la soberanía alimentaria y resiliencia comunitaria de los pueblos indígenas.

“Si los gobiernos de la región no van a ayudar, entonces que lo haga la comunidad internacional. Al parecer proteger los pueblos indígenas no es conveniente en todo este discurso sobre la soberanía de la Amazonia. Los estados nacionales siempre hablan de potestad del territorio, pero la potestad va de la mano de la responsabilidad de cuidado a su gente”, dijo Gregorio Mirabal, coordinador general de la COICA y perteneciente al pueblo Wakuenai Kurripaco (Venezuela).

De acuerdo a la Organización del Tratado de la Cuenca Amazónica (OTCA) (1), en la región viven 34 millones de habitantes que responden por el 11% de la población de los países amazónicos, donde viven 420 diferentes pueblos indígenas y tribales que hablan 86 lenguas y 650 dialectos. La COICA estima que más del 9 por ciento de la población amazónica (más de 3 millones) está compuesta por pueblos indígenas, y que al menos unos 60 pueblos viven en condición total de aislamiento.

 

Los líderes indígenas advirtieron que de no tomarse medidas urgentes por parte de las nueves países que se encuentran en la Amazonia, el mundo va a asistir a un etnocidio cuyas consecuencias se sufrirán más en todo el mundo.

“La Amazonía tiene el 30% de la biodiversidad y el 70% del oxígeno del planeta, pero su real importancia radica en la interrelación que tienen los pueblos originarios con el bosque para asegurar la vida de todos. De no cuidar esa interrelación que ha garantizado gran parte de la estabilidad ecológica, el planeta va a sufrir un colapso climático, de muy difícil retorno”, advirtió Tabea Casique Coronado, coordinadora de educación de la COICA y lideresa del pueblo Ashéninka (Perú).

La convocatoria para apoyar la defensa de los pueblos indígenas frente al COVID-19 coincide con el Martes 5 de Mayo en los Estados Unidos, donde se celebra una edición extraordinaria del “Giving Tuesday” (“Martes para Dar”) (2) debido a la pandemia. “Gran parte de los Estados Unidos, en especial el sur, centro y el noroeste se beneficia en la temporada agrícola de las lluvias que provienen de la Amazonia. Y la ciencia ha sido clara: proteger a los pueblos amazónicos es proteger el bosque, con lo cual ayudarnos ahora mismo es ayudarles en el mediano y largo plazo”, dijo por su parte Julio César López, presidente de OPIAC y perteneciente al pueblo Inga (Colombia) (3).

Los recursos que se recauden serán destinados en un 100% a las comunidades indígenas en el territorio. Las decisiones sobre subvenciones y gobernanza del Fondo serán realizadas bajo estricta coordinación y comunicación por un Consejo de Gobierno que incluye líderes indígenas de la COICA y de sus organizaciones miembros, y en menor medida de representantes de las ONGs participantes, donantes y asesores que han formado el Círculo Fundador Solidario. El Fondo también contará con un Círculo de Asesores constituido por organizaciones e  individuos con un historial comprobado para guiar y apoyar estrategias efectivas de manejo de subvenciones.

Por más de 500 años, los pueblos indígenas de la Amazonía y de toda América han enfrentado invasiones y pérdida de sus territorios ancestrales, discriminación étnica y socioeconómica, y la amenaza constante de exterminación física y cultural que resulta en desalojamiento, enfermedades, y genocidio. Hoy día, los pueblos indígenas, especialmente los ancianos, los guardianes de la sabiduría y los que viven en aislamiento voluntario, están en grave riesgo por el surgimiento de la pandemia. Las comunidades tradicionales forestales también están amenazadas, incluyendo comunidades ribereñas, quilombolas, caucheras, entre otras, que han estado defendiendo la selva con sus vidas.

“El COVID-19, que afecta al mundo, ha llegado al territorio indígena poniendo en riesgo nuestras vidas. Pero cabe decir que este virus se suma a las otras amenazas con las que convivimos permanentemente en las comunidades indígenas, como la contaminación ambiental directa por la explotación indiscriminada de los recursos naturales, el limitado acceso a los servicios públicos de salud y educación, y la violencia y la discriminación que esta amenazando la permanencia de nuestros pueblos, sus conocimientos y saberes y con ello la conservación del planeta”, dijo a su vez Francinara “Nara” Soares Baré, coordinadora de la COIAB y perteneciente al pueblo Baré (Brasil).

La COICA advirtió que, a medida que el patógeno se propaga por la cuenca Amazónica, los pueblos indígenas y las comunidades tradicionales forestales están siendo desproporcionadamente vulnerables a enfermedades debido a la persistente falta de acceso a servicios públicos equitativos y adecuados, incluyendo vivienda y atención médica, y a siglos de colonización y racismo.

“Es urgente tomar acción, es impostergable atender nuestras necesidades. Todos están llamados a sumarse a esta iniciativa y asegurar que la atención llegue a las comunidades, sea en materia de salud, alimentación o insumos médicos. Solo de esta forma, aplanando la curva de la pandemia en la región, podremos hacer nuestra parte para aplanar la curva de las emisiones de dióxido de carbono y de la sexta extinción”, finalizó por su parte Sirito-Yana Aloema, presidente de OIS y perteneciente al pueblo Kariña (kalina) Caraib (Surinam), quien representa a las organizaciones de las Guayanas.

El Fondo de Emergencia para la Amazonía será conformado por un consorcio de ONGs y donantes locales e internacionales que va a trabajar en estrecha colaboración con la COICA y sus 9 organizaciones nacionales, así como también con socios y aliados a través de la Amazonía y el mundo, para apoyar la respuesta de emergencia frente al avance del COVID-19.