Abrir carreteras en reservas es un atentado mortal para pueblos indígenas en aislamiento

Servindi.- Julio Cusurichi, presidente de la Federación Nativa del Río Madre de Dios y afluentes (FENAMAD), organización regional afiliada a la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP) y a la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), y quien ha recibido el Premio Goldmann Prize 2007, alertó que abrir carreteras en medio de las reservas territoriales acarrea graves riesgos para los pueblos en aislamiento y contacto inicial.

En una entrevista brindada al portal La Ruta del Clima realizada en Bonn, en el marco de la Cumbre Climática COP23, Cusurichi alertó sobre la nefasta minería ilegal, las plantaciones de monocultivos de palma aceitera y expresó su preocupación por las sectas religiosas que buscan contactar a los pueblos en aislamiento. 

También se refirió al párroco del Purús quién es un entusiasta promotor de una carretera que sería nefasta para dicho pueblos vulnerables. En este sentido anunció que darían su queja directamente a las autoridades eclesiales del Vaticano. 

Cusurichi, del pueblo Shipibo, destacó la importancia de las reservas comunales y las reservas territoriales que forman parte de la propuesta de Redd Indígena Amazónico (RIA), una propuesta modelo propia de los pueblos indígenas amazónicos para la conservación de los bosques y de esa manera servir al planeta.

Lamentó que a pesar que los pueblos indígenas son quienes mejor conservan los bosques es poco el apoyo que reciben de parte de los gobiernos peruanos, y más es el apoyo de la cooperación internacional.

 

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